La Casa Real de Juan Carlos I, señalada en juicio contra su yerno

La Casa Real de Juan Carlos I, señalada en juicio contra su yerno

inaki_urdangarin¿Hasta qué punto la Casa Real española y Juan Carlos I conocían los negocios de su yerno, principal acusado en un macrojuicio por malversación de dinero público? Este se ha convertido en uno de los grandes interrogantes del juicio.

Iñaki Urdangarin, exmedallista olímpico de balonmano casado con Cristina de Borbón, segunda hija de Juan Carlos y Sofía de España, está acusado de haber malversado seis millones de euros junto a su exsocio Diego Torres.

El juicio se abrió en enero ante un tribunal de Palma de Mallorca, en las mediterráneas islas Baleares, y hace casi un mes que están declarando los 17 acusados, la última de los cuales será la infanta Cristina. Acusada de fraude fiscal, lo hará previsiblemente este viernes.

Paradigma de la corrupción que indigna a España, este caso fue uno de los escándalos que provocaron la abdicación en 2014 de Juan Carlos I, con la popularidad bajo mínimos tras haber sido muy respetado durante décadas como artífice de la democratización después de la dictadura franquista (1939-1975).

En sus declaraciones, Urdangarin y Torres se esforzaron por exculpar a la infanta al tiempo que aseguraban haber informado de todas sus actividades a responsables de la Casa del Rey como Carlos García Revenga, exsecretario personal de las dos hijas del monarca.

«¿Participaba usted además de al señor García Revenga, como ha manifestado ya, a su majestad el rey sus trabajos?», le preguntó a Urdangarin este jueves la abogada de la acusación popular, ejercida por la organización ultraderechista Manos Limpias.

Aludía a un correo electrónico enviado a Juan Carlos I por su yerno, y presentado como prueba pese a que el tribunal lo había rechazado.

En él explicaba una de sus iniciativas: un congreso de tres días sobre deporte, celebrado en 2004, 2005 y 2006, por el que el gobierno conservador de Valencia pagó más de tres millones de euros.

«Sí, le comunicaba de cuál era mi proyecto», respondió Urdagarin, visiblemente perturbado, antes que las tres magistradas impidiesen a la abogada seguir interrogándole sobre ese documento.

Esforzándose por proteger al monarca, Urdangarin precisó sin embargo que «en ningún momento» el rey Juan Carlos intercedió en sus negocios. «Ni en los negocios míos ni en los de mi esposa», insistió.

– La Corona ‘honesta’ de Felipe VI –

En opinión de Pilar Urbano, autora de varios libros sobre la monarquía, en este juicio «hay un personaje con máscara (…) al que van apuntados todos los disparos» aunque pocos se atrevan a nombrarlo directamente: la Casa del Rey.

«A nadie le interesaba Iñaki por alto, ni por guapo, sino porque les acercaba a la Casa Real», dice a la AFP.

Intentado limitar el daño a la imagen de la monarquía cuando estalló el escándalo en 2011, la Casa Real había excluido de todo acto oficial a Urdangarin y Cristina, que ya no forman parte de la familia real desde la proclamación como monarca de su hermano Felipe VI.

En su discurso de proclamación, el joven rey, de 48 años, prometió una Corona «honesta y transparente» y poco después dictó un código de comportamiento para la familia real y su personal.

Un año más tarde, el pasado junio, daba un golpe de efecto despojando a su hermana, sexta en la sucesión al trono de España, de su título de duquesa.

«Desde el primer momento en este asunto lo único que hemos expresado es el máximo respeto a la independencia del poder judicial», declaró a la AFP un portavoz de la Casa Real negándose a confirmar o desmentir si Juan Carlos I conocía todos o algunos de los negocios de su yerno. «No entramos en el asunto», afirmó.

En días anteriores, Torres había asegurado que la Casa del Rey y un funcionario de Hacienda supervisaban la actividad del Instituto Nóos, un organismo oficialmente sin ánimo de lucro presidido entre 2003 y 2006 por Urdangarin.

Mediante este organismo se firmaron contratos presuntamente inflados y sin concurso público con dos gobiernos regionales dirigidos por la derecha que querían mantener buenas relaciones con un miembro de la familia real.

La defensa de Torres había pedido incluso la comparecencia de Juan Carlos I y Felipe VI como testigos, a lo que el tribunal se opuso.

AFP