El venezolano es una cabra: Aquí lo que debes saber del sustituto milagroso de la leche maternizada

El venezolano es una cabra: Aquí lo que debes saber del sustituto milagroso de la leche maternizada

Juan Carlos Paz ordeñando a Bendita. Foto: José López

El venezolano es como la cabra. Según Botanical online, «la cabra, dado su rusticidad y adaptabilidad que le permite vivir en ambientes desfavorables con escasez, tiene una función social importante en las clases de renda baja». No se sabe con certeza si el venezolano es rústico pero, paradójicamente, como la cabra, va sobrado en adaptabilidad, permitiéndole vivir en ambientes desfavorables y con escasez.

En el barrio Chino Julio, sector Las Tuberías, los hermanos Paz crían, entre otros animales, el ganado caprino, ese que le está salvando la vida -literalmente- a los bebés en Venezuela. Y es que los chivos valen su peso en oro: ahora, además de ser muy sabrosos en coco, proporcionan la leche con la que las madres del país alimentan a sus hijos debido a la desaparición de las fórmulas maternizadas.

El referido sector es un lugar muy recóndito de Maracaibo. Allí, en un hogar humilde, en medio de 10 chivos, 14 vacas, 4 perros y un caballo -todos con sus respectivos nombres- los hermanos Alexander y Juan Carlos Paz conversaron sobre cómo es el proceso de ordeño del ganado caprino y de los imponderables que implica el mismo. Lo curioso es que ellos no sabían que esa leche está suplantando a la de fórmula.

“No, no sabía. Pero no me extraña; esa leche es muy saludable. Además, no tiene tanto químico”, comentó Juan Carlos, mientras nos llevaba a los corrales de los animales.

Tanto Alexander como Juan Carlos manifestaron que actualmente hay mucha sequía, lo que hace complicado el mantener saludable el ganado, ya que al no llover, pierde condición corporal y es más propenso a enfermarse.

─ ¿Y cómo están haciendo en ese caso?
─ Es difícil. Resolvemos de cualquier manera. A veces soltamos a los animales en montes para que coman cualquier cosa, pero los vecinos se molestan, se quejan, dicen que eso trae perjuicios.
─ ¿Pero cómo? ¿No tienen un terreno, algo propio?
─ No, qué va. Ojalá los gobernantes nos faciliten algo así.

Asimismo, los hermanos Paz, becerreros desde los 7 años de edad, aseguran que las cabras procrean cada 6 meses y, que “las buenas”, tienen más de un cabrito.

─ ¿Y con las chivas al momento de ordeñarlas, ocurre como con los cochinos cuando los castran, que se analiza la luna, el sereno y cosas así?

─ No, no. Pero lo que sí es verdad es que la mejor época del año para eso son los meses de noviembre y enero por el clima.

Antes de las 10.00 de la mañana realizan la jornada de ordeño. Una de las cosas que llamó la atención es que, a la hora de ejecutar dicho proceso, se debe aislar a la cabra de todo.

“Sí, tenemos que alejarnos de los otros animales porque la cabra se pone nerviosa y el más perjudicado es el cabrito que va a nacer”, comentaba Alexander cuando Juan Carlos ordeñaba a Bendita, una de tantas chivas a las que más de un recién nacido del territorio nacional le debe el crecer sano y fuerte.

“Después de extraer la leche, se debe refrigerar para matar las bacterias y esas cosas”, sentenció Alexánder.

De igual modo, la familia Paz afirma que están vendiendo mucha leche de cabra. “Más que todo a personas del centro de la ciudad”, aseguraron.

Sin embargo, la sequía o buscar terrenos con buena vegetación para el ganado no es el único problema que tienen los que se dedican a la cría del mismo.

─ Y ante la crisis y la escasez, ¿no han intentado robarles el ganado cuando lo sueltan?

─ Sí, sí. Eso es otro problema. Uno tiene que vivir pendiente de que no le roben los animales.

─ ¿Pero no tienen un sello o algo para identificar a los animales?

─ Ahorita, no. Pero igual… Hasta uno mismo corre peligro. Una vez llegó un camión, se bajó un tipo, agarró uno y se lo llevó. La gente no respeta ya nada.

Sí, señores, el nacido en Venezuela, al igual que la cabra, es muy versátil a la hora de alimentarse: si no consigue algo, lo remplaza por otra cosa.

Pero también los mencionados mamíferos son animales muy ágiles, lo que les permite poder trasladarse dando pequeños saltos entre las rocas de las zonas donde habitan en busca de comida. Es decir, como los venezolanos que, con el afán de buscar alimentos para el hogar, «brincan, corren, trepan en donde sea» con tal de conseguir el mencionado objetivo. Nada reprochable, sino todo lo contrario: algo muy meritorio y, en ocasiones, hasta heroico.

Luis José Villasmil / Pasante

Fotos: José López

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