Cuide su ‘juguete sexual’ y evite futuras infecciones

Cuide su ‘juguete sexual’ y evite futuras infecciones

Cuide su ‘juguete sexual’ y evite futuras infecciones

Un juguete sexual, así como el órgano genital, requiere de ciertos cuidados para evitar cualquier tipo de infección o enfermedad.

El primero es chequear con detenimiento el consolador, vibrador o masturbador antes de utilizarlo, ya que podría venir con fallas de fábrica y producirle lesiones. También es importante verificar, antes de abrir, que el producto esté sellado. Si presenta grietas es mejor desecharlo, pues en caso de que decida utilizarlo es muy probable que las bacterias se acumulen en ese espacio y que con el paso del tiempo le produzcan alguna infección.

“Las infecciones llegan por la acumulación de hongos y de bacterias”, asegura Luis Fernando Suárez, ginecólogo. De esas infecciones, por lo general, se desprende mal olor, picazón, malestar… que únicamente desaparecen con tratamiento especializado. Los desgarros, en cambio, se pueden producir por un mal terminado del juguete. “Suceden desgarros importantes que afectan la mucosa de la vagina o el ano produciendo hemorragias”, según el ginecólogo Francisco López.

Ambos especialistas coinciden al decir en que no existen estadísticas sobre el número de mujeres y hombres que visitan sus consultorios para ser atendidos por el uso de los juguetes, ya que todavía no existe la apertura por parte del paciente para confesar el uso de esos aparatos. Eso sí, cuentan, son frecuentes las pacientes con infecciones a nivel de los órganos genitales. Y si el juguete está en perfectas condiciones, la recomendación es que antes de usarlo lo lave con abundante agua caliente y jabón. Los especialistas recomiendan un jabón antibacterial.

Cuide su ‘juguete sexual’ y evite futuras infecciones

Evite los jabones perfumados, pues ellos también son los responsables de las irritaciones. El ritual del lavado debe repetirse después de usarlo. Antes de guardarlo séquelo al aire libre, sin la ayuda de las toallas o del papel porque ahí también se acumulan las bacterias y hongos.

Según un registro, las mujeres son las que más compran estos juguetes. Los hombres, por lo general, compran los masturbadores, que son unos pequeños anillos –que se colocan alrededor del pene- o las famosas muñecas inflables. Estas últimas traen dibujado el rostro de alguna personalidad del espectáculo. Y esos instrumentos también necesitan del mismo cuidado e higiene.

Por eso, antes de usarlo, es importante leer con atención las especificidades del producto. Allí también se habla del material con el que están elaborados: látex, acrílico, silicona, jelly… Otra de las recomendaciones que el ginecólogo Suárez hace para evitar infecciones es tratar al juguete como algo muy personal. No lo comparta. Y si lo hace, colóquele un preservativo, ya que cuando hay intercambio de fluidos puede contagiarse de herpes, sífilis, VIH, gonorrea… tal como puede suceder en una relación sexual con una persona de carne y hueso.

El Comercio

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