Abatidos por el Cicpc los otros dos implicados en la muerte de Franchesca

Abatidos por el Cicpc los otros dos implicados en la muerte de Franchesca

El cadáver de Franchesca quedó tendido en la acera. Archivo

El cadáver de Franchesca quedó tendido en la acera. Archivo

Cerca de la 1.00 de la tarde de este viernes, dos hombres, aún por identificar, resultaron abatidos al enfrentarse a una comisión del Eje de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) en el sector Altos de La Vanega, parroquia Manuel Dagnino de Maracaibo.

Se conoció que estos hombres están implicados en la muerte de Franchesca Natalia Carrillo Hernández, de 13 años, hecho ocurrido la madrugada del pasado 25 de febrero en la calle 106 con avenida 60 del barrio José Gregorio Hernández, sector La Matancera, al sur de Maracaibo.

Por este crimen fueron detenidos una mujer, su hijo de 17 años, otro menor de 16 y tres adultos. Ese mismo día las pesquisas hechas por los investigadores determinaron que Franchesca acudió a una cita amorosa que le hizo el mencionado adolescente de 17 años, quien residía a escasos 50 metros de su casa.

La jovencita no sabía que todo se trataba de un engaño. Fue al encuentro sin contratiempos debido a una libertad desenfrenada que le dio su madre Angie Rodríguez. En esas andanzas por ese sector creó un círculo de amistades de no muy buena reputación. Entre estos se encontraba este adolescente de apellido González, quien cambió sus estudios por la vagancia y el consumo de estupefacientes.

Como a las 8.00 de la noche de aquel día Franchesca salió, y sus hermanas y madre, con quienes residía frente al kínder María Campos, presumieron que andaba cerca con sus amigos.

La muchacha llegó hasta la casa de Yuraima Del Carmen Hernández Hernández (34) para verse con el joven de 17 años, el mayor de sus hijos. Eso lo supieron los sabuesos del CICPC luego de varios interrogatorios, pues Franchesca apareció sin vida encima de una acera, al lado de la casa de Yuraima, quien además reside allí con tres hijas y su marido, Kipa González, padrastro del citado adolescente.

A lado de esa residencia se encuentra un anexo en el que hasta hace diez años funcionó un abasto. Su interior, donde la chica pensó que sería el encuentro perfecto para verse con su enamorado, se convirtió en el escenario de su muerte.

Fue una trampa la que le montaron. El residente de esa casa y sus amigos se pusieron de acuerdo para drogar a la menor y violarla. Fueron dos adolescentes y tres adultos los que la sometieron. La víctima en algún momento no aguantó más y cuando se resistió, la mataron golpeándola.

Una vez cometido el crimen, los amigos del adolescente de 17 años que citaron a la chica se perdieron del lugar. Fue entonces cuando su madre, Yuraima Hernández, ayudó a su hijo arrastrando el cuerpo hasta la acera de la casa vecina para librarse de responsabilidades.

“Dani”, el adolescente de 17 años, que fue el artífice de ese repudiado crimen, engañó a aquella jovencita que vio crecer y junto a otros dos adolescente de 15 y 16 años, y un amigo de 19, le destrozaron sus sueños.

Noticia al Día