En Colombia experimentan con una torre de bambú para convertir el viento en agua

En Colombia experimentan con una torre de bambú para convertir el viento en agua

Foto: Warka Water ORG.

Foto: Warka Water ORG.

¿Es posible convertir el viento de La Guajira colombiana en agua para la sed de sus comunidades? El reconocido inventor Arturo Vittori comenzó esta semana una expedición por el departamento para resolver tal incógnita.

Vittori, considerado como el ‘Leonardo Da Vinci’ del siglo XXI por el Museo de la Ciencia y la Industria de Chicago (Estados Unidos) , quiere convertir al departamento colombiano en el nuevo laboratorio de su más sonada creación: el Warka Water.

Su invento es sencillo. Se trata de una torre de bambú cubierta en el interior por una red de seda. Mide cerca 10 metros, de acuerdo con el prototipo, y puede generar hasta 100 litros de agua diarios. Conserva cerca de 3.000 litros. Su construcción es manual y toma como máximo 10 días y 10 personas.

Esta estructura almacena el agua lluvia, decanta la neblina y convierte la humedad del viento en goticas que luego son hilos de agua para abastecer a las comunidades más necesitadas. Vittori lo diseñó en el 2012 en su laboratorio en Italia y hace un año llevó un prototipo a una villa de Etiopía donde se está haciendo el proyecto piloto.

Vittori llegó al país esta semana para impulsar el proyecto Tierra Fértil, que busca generar alternativas viables y sostenibles que ayuden a cambiar la realidad de las comunidades indígenas. La iniciativa la lidera la actriz Constanza Camelo y es apoyada por la Pontificia Universidad Javeriana, la Universidad ECCI, la Fundación Challenger y la Fundación Compax.

EL TIEMPO conversó con el artista antes de su viaje a La Guajira. La expectativa de Vittori no es menor: nunca antes su invento se ha enfrentado a las condiciones del desierto.

Antes de hablar de La Guajira, me gustaría que explicara lo básico: ¿cómo funciona Warka?, ¿cómo el aire se convierte en agua?

De hecho el proceso es muy sencillo. El aire contiene cierta cantidad de agua. Se trata de tocar el agua del aire y atraerla a la estructura. Hay tres principios para hacer esto simple. Uno es el agua lluvia que es algo muy sencillo, porque es el agua que nos cae del cielo y es un elemento muy precioso para nosotros y se recolecta de manera que sea seguro. El segundo elemento es la neblina, que es otro fenómeno menos evidente que la lluvia, pero se asemeja. La neblina tiene goticas de agua que son muy pequeñas como para que caigan por la gravedad y entonces a través de la adición de esas partículas formamos una más grande para poderlas recolectar.

¿Y en los lugares donde no llueve ni hay neblina?

Hay otra técnica para recolectar el agua que es la condensación. La condensación funciona con diferentes temperaturas durante el día y la noche y con la humedad del aire. Por la diferencia entre la temperatura, lo que hace la estructura del Warka, que tiene una red, es producir pequeñas gotas que se van agradando y van formando un pequeño hilo que fluye hacia abajo por la forma del embudo. En el centro de la estructura se concentra el agua en un tanque.

Su invención para crear agua ya opera en Etiopía. Cuénteme de ese caso…

En Etiopía tenemos proyectos que comenzaron hace un año. Esa fue la primera vez que construirnos el Warka por fuera del laboratorio, en donde desarrollamos el proyecto. Esta fue la primera prueba piloto con las comunidades locales y donde ellas han participado en la construcción. Han trabajado también en el monitoreo del prototipo. Ahora estoy buscando otras locaciones posibles, con ambientes diferentes a donde llevar al Warka.

Estoy investigando en diferentes continentes, África es uno grande, pero también nos gustaría tener un representante del proyecto en India y también sería muy bueno si logramos construir un prototipo aquí en Suramérica. Colombia podría ser una posibilidad, depende de las visitas de esta semana y también va a depender de los aliados que encontremos.

Su trabajo ha estado inspirado por la naturaleza. ¿Cómo es eso?

El proyecto Warka Water imita lo que ya hace la naturaleza. Podemos ver eficientes ejemplos de cómo la naturaleza recolecta el agua del medioambiente. Podría enumerar todo tipo de plantas e insectos que así lo hacen. Al estudiar y analizar este comportamiento y emulándolo, e incluso complementándolo, podemos utilizar el mismo enfoque para recolectar agua del aire. Pero no solo debemos imitarla, debemos asegurarnos de ser mejor que la naturaleza. Estamos en el comienzo. Hay un camino que nos espera. Siempre pongo este ejemplo: Warka es un bebé que apenas tiene tres años. Está creciendo, aprendiendo a caminar. Y necesita tiempo para ser educado de la manera correcta. Warka Water necesita pruebas, mejorarse, desde el punto de vista de la ciencia.

¿Cuántos prototipos están en el momento funcionando?

En el momento tenemos 12 prototipos. Dos están todavía instalados. Uno está en Italia, donde tenemos un laboratorio, y el otro está en Etiopía en un pueblo en el nordeste de ese país.

¿Cuánta agua puede abastecer esta torre de Warka Water?

Eso depende del consumo de la comunidad y su cultura y de las condiciones físicas del agua. Hay comunidades que toman muy poca agua y solo con tener la torre de Warka Water pueden abastecerse. Puede ser utilizada por cerca de 3 a 4 familias, pero dependerá del uso que tengan, porque si lo usan para alimentar los animales o para limpieza es otra cosa, pero si se usa como debería, un promedio de 3 litros de agua es suficiente.

¿Warka Water es un sistema complementario de abastecimiento de agua?

Es mejor pensarlo como una solución paralela. Es mejor tener otra fuente agua, porque si algún problema se puede pensar en alternarlos. Pero muchas veces no existe una sola fuente de agua en los lugares a donde vamos.

¿Qué va a hacer en La Guajira?

Por el momento vamos a hacer una excursión, donde vamos a ver si existen las condiciones para que la estructura Warka funcione, porque no es un invento que opere en cualquier parte. Es una estructura pasiva. No consume energía, no tiene ningún impacto en el medioambiente, pero necesita de unas condiciones para que funcione.

¿Qué tipo de condiciones?

Especialmente condiciones meteorológicas, de ventilación. Además, si hay neblina y lluvia es muy favorable. También si hay una diferencia de temperatura entre el día y la noche, si es igual entonces la estructura no funciona.

¿Han probado este experimento en otros ecosistemas de desierto?

No, aún. Pero lo quiero probar. La idea es instalar varias Warka en diferentes condiciones climáticas y ambientales. El concepto de Warka no es tanto como un proyecto, sino una filosofía de entender lo que son los recursos naturales y tratar de encontrar agua de manera sostenible. Quizás en ese lugar donde hay una condición distinta, descubrimos otra manera de encontrar agua. Al visitar el Trópico entendí que con la humedad que llega en la noche, que viene desde el valle, es posible crear agua. Puede que haya otras ubicaciones en Colombia donde podamos examinarlo.

Usted ha sido llamado como el ‘Leonardo Da Vinci’ del siglo XXI, ¿qué opina de ese adjetivo?

Ese fue un título que nos dio un museo en Chicago de Estados Unidos. Me seleccionaron dentro de un grupo de hombres que pueden ser los Leonardo Da Vinci de la actualidad. Es una gran responsabilidad. Es muy bueno porque también soy italiano. Además, el lugar donde vivo no es muy lejos de Vinci, entonces ¿por qué no?.

El Tiempo

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